Domus Aurea

Cierto, cierto, en esta página se nos ve el plumero ya que sólo hablamos de productos catalanes… Y razón no es falta, pero es por un tema de proporción más que de preferencia.

Por suerte hay excepciones y una de ellas es la cerveza que nos cubre hoy. La descubrí un día en el 2D2dspuma  y para mí es la cerveza revelación del 2011. Estamos hablando qué menos que de la Domos Aurea. Una cerveza de Toledo.

Para mí, forofo de las cervezas pasaditas de lúpulo, es una gozada poder hincarle el diente a esta Domus, muy de mi estilo pero sin llegar a despellejar mi lengua.

Su web reza lo siguiente:

Presentamos Domus Aurea, la variedad más refrescante de Domus, la Cerveza de Toledo. La nueva Domus Aurea es una cerveza muy fresca, clara y con marcado sabor y aroma a lúpulos aromáticos, especialmente las cepas Simcoe y Amarillo.

Estilo India Pale Ale (IPA), cervezas que nacieron en el siglo XIX en Inglaterra y se fabricaban con una elevada lupulización y notable grado alcohólico para resistir bien el viaje a la India. Domus Aurea es una IPA muy singular, con un amargor y un cuerpo mucho más bajos de lo acostumbrado en este estilo y un claro protagonismo de los lúpulos procedentes de Estados Unidos.

Notas de cata y maridaje:

Con 6% de alcohol, y color dorado pálido, su espuma es muy blanca, esponjosa y persistente. Como todas las cervezas Domus, es totalmente natural y se embotella sin filtrar para favorecer así la segunda fermentación en la botella, por lo que se aprecia algo de turbidez y el fino sedimento característico de la levadura natural.

En nariz enseguida nos invaden los lúpulos, muy frescos con toques de cítricos, maracuyá, mango y notas de piña. Se reconoce un sutil matiz a malta. En su sabor, al inicio se aprecia un dulzor como de frutas tropicales y de nuevo cítricos, debido a los lúpulos y ésteres producidos por las levaduras. Después sigue un toque de malta propio de las cervezas Domus, con cierto caramelo muy suave y termina en un amargor que permanece hasta el retrogusto.

Su cuerpo ligero en boca y una cierta chispa en la lengua por el carbónico, hacen que sea una cerveza muy fácil de beber, ideal para disfrutar en cualquier hora y momento.

Como sucede con la Regia, el espectro de platos con los que se puede acompañar esta cerveza es amplísimo, destacando si cabe los quesos frescos y los postres en general. Se recomienda enfriar en posición vertical y servir en copa.

¿Te atreves a probarla?